Amor, llevaba tiempo con ganas de decirte esto… por todo lo que haces, has hecho, sé que harás, me demuestras a diario, me has demostrado y me demostrarás.
Te lo digo por aquí porque las palabras que salen de mi boca a veces se quedan cortas, o quizás es mi mente la que no encuentra el momento exacto para decírtelas. Pero necesitas saberlo. Necesitas saber lo que significas para mí.
Llevamos un tiempo atravesando una tormenta que no elegimos. Una noche oscura donde a veces ni siquiera yo me reconozco. He estado sumido en el estrés, en una depresión que me ha robado la luz, las ganas y, a ratos, incluso la esperanza. Me he sentido roto, perdido, y en los peores días he sido una sombra de aquel hombre que un día te prometió el mundo.
Y aún así… ahí estás tú.
Tú, que me cuidas como si fuera lo más natural del mundo. Que me mimas cuando ni siquiera yo creo merecerlo. Que me apoyas en cada locura, en cada proyecto, en cada intento de levantarme… aunque a veces salga mal.
Tú, que has visto mi lado más feo, mis silencios, mis noches sin dormir, mis arrebatos y mis derrotas… y en lugar de alejarte, te has sentado a mi lado en el suelo del pozo.
No me has dejado caer.
Has puesto tu mano en mi espalda cuando yo solo quería hundirme. Me has susurrado «tú puedes» cuando mi cabeza me gritaba lo contrario. Y lo has hecho sin pedir nada a cambio. Solo por amor. Solo por ese amor inmenso, paciente y sincero que me tienes.
Quiero que sepas que valoro cada cosa que haces, hiciste y harás por mí. Cada gesto pequeño, cada mirada de preocupación, cada vez que dejas de lado tus propias batallas para cargar con las mías. Lo agradezco con todo mi ser, y siempre, siempre lo haré.
Y aunque a veces no lo parezca, aunque mi mente me ponga una máscara de indiferencia o de cansancio, quiero que sepas que estoy intentándolo. De verdad. Pongo de mi parte todo lo que me queda para salir de este lugar oscuro.
Me duele en el alma que tengas que «aguantar» a esta versión mía quebrada. Me siento mal, porque tú no te mereces esto. Te mereces tener al lado a ese hombre que te dé el mundo entero cada mañana. Te mereces risas fáciles, estabilidad, y todo el amor que hay en el universo.
Y aunque ahora mi cabeza me traicione… te prometo algo.
Todo esto pasará. Y volveré a ser ese hombre que te mereces, el que planeaba futuros contigo sin miedo, el que te miraba y veía su única razón de ser. Voy a salir de esto. Por mí, pero sobre todo por ti, para que recuperes al compañero de vida que te prometí.
Te amo con locura. Con una locura que trasciende esta mala racha. Te amo más allá de mis sombras, de mis silencios y de mis días grises.
Gracias por quedarte. Gracias por ser mi luz de fondo cuando no veía salida. Gracias por ser la mejor parte de mi vida, incluso cuando yo no he sido mi mejor versión.
Eres mi mayor tesoro. Y aunque ahora no pueda demostrártelo como quisiera, prometo dedicar cada segundo de mi vida para volver a ser yo.
Con todo mi corazón, mi gratitud infinita y mi amor eterno.
Tu loquito, que te ama hoy, mañana y siempre. ♥️♥️💫